Cancún.- Aeroméxico dejó de volar a Tulum el 30 de septiembre. Volaris anunció que suspenderá la ruta a partir del 7 de enero de 2027. Hoy, solo la estatal Mexicana de Aviación mantiene algunas operaciones.
Todo esto ocurre a menos de tres años de que el aeropuerto internacional “Felipe Carrillo Puerto” fuera inaugurado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en diciembre de 2023. Se construyó para desahogar a Cancún. La realidad es otra: las aerolíneas lo están.
Los datos oficiales confirman la magnitud del desplome. Entre enero y julio de 2026, Tulum recibió 529,898 turistas, frente a los 796,604 del mismo periodo de 2025. Una caída del 33.48%.
El desplome de vuelos internacionales es aún más grave. En el mismo periodo, los pasajeros internacionales cayeron de 220,669 a 126,747: casi 94 mil turistas menos, una baja del 42.6%.
La hotelería fue la primera en resentirlo. El presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum, David Ortiz Mena, confirmó que alrededor de mil habitaciones dejaron de operar de forma regular. Algunos hoteles evalúan abrir solo fuera de la temporada de sargazo para evitar pérdidas.
Las playas de Tulum, antes postal turística, hoy están cubiertas de sargazo.
2026 es un año récord. Las autoridades ambientales estiman que llegarán a las costas de Quintana Roo 119,000 toneladas de algas antes de que termine el año, superando el récord de 96,000 toneladas de 2025.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, declaró que la atención al sargazo consume cerca del 11% del PIB estatal, unos 2,000 millones de dólares. La Asociación de Hoteles de la Riviera Maya calcula que el sector gasta 150 millones de dólares al año solo en limpieza.
El sargazo en descomposición libera ácido sulfhídrico, un gas con olor a “huevo podrido”. Algunas playas han sido marcadas con **bandera roja y cerradas.
Ortiz Mena reconoce que el sargazo es solo una parte. Tulum también arrastra costos de transporte excesivos, servicios públicos deficientes y una imagen deteriorada* que se retroalimenta.
Del aeropuerto de Tulum al centro hay unos 40 kilómetros. El taxi puede costar hasta 1,500 pesos. En redes sociales abundan quejas de turistas: 800 a 1,000 pesos por un viaje de 15 minutos, tacos a más de 700 pesos.
“Tulum se volvió demasiado caro y dejó de ser atractivo para el turista”, dijo Manuel Valencia, experto del Tecnológico de Monterrey, al El Sol de México. “Incluso en materia de seguridad, ya no es un destino seguro”.
Los hoteleros de Tulum buscan reunirse con el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, para pedir que se reconsidere el aumento al Derecho de No Residente (DNR) y se otorguen incentivos fiscales frente al sargazo.
El gobierno federal incluyó 1,866.9 millones de pesos en el presupuesto 2027 para el combate al sargazo en el Caribe. ¿Alcanzará?
El caso de Tulum deja preguntas de fondo: ¿quién responde por un aeropuerto que no logra atraer aerolíneas?, ¿hasta cuándo el turismo puede sostener precios que espantan al visitante? y ¿qué pasa cuando el sargazo deja de ser temporada y se vuelve permanencia?



Sé el primero en comentar post