Cancún. — La libertad religiosa no solo debe entenderse como un derecho de fe, sino también como una herramienta para fortalecer la paz social y generar oportunidades económicas en destinos turísticos como Quintana Roo.
Así lo señaló la diputada Paola Elizabeth Moreno Córdova durante su participación en el Simposio Internacional de Libertad Religiosa, donde planteó la necesidad de impulsar políticas públicas que promuevan la tolerancia y el respeto entre distintas creencias.
Contenido
La legisladora destacó que el estado recibe cada año cerca de 20 millones de visitantes de diferentes culturas y religiones, lo que convierte a la diversidad espiritual en un elemento importante dentro de la dinámica social del Caribe mexicano.

Propuesta para municipios
Durante su intervención, Moreno Córdova propuso crear comisiones de asuntos religiosos en los 11 municipios de Quintana Roo, con el objetivo de abrir espacios institucionales de diálogo entre autoridades, líderes religiosos y sociedad civil.
La propuesta busca impulsar políticas públicas que promuevan el respeto a la diversidad de creencias, prevengan la discriminación religiosa y fortalezcan la convivencia pacífica entre comunidades.
De acuerdo con la diputada, estos espacios permitirían atender problemáticas sociales desde una perspectiva de derechos humanos y generar mayor coordinación entre gobiernos municipales y organizaciones religiosas.

Potencial del turismo religioso
La legisladora también destacó que la diversidad cultural y espiritual que llega al Caribe mexicano abre oportunidades para fortalecer el turismo religioso, un segmento que cada año atrae a millones de viajeros en el mundo.
Como ejemplo mencionó el santuario de la Virgen Desatadora de Nudos en Cancún, que recibe cerca de un millón de visitantes al año, consolidándose como uno de los espacios de fe más concurridos de la región.
Este tipo de lugares señaló, puede convertirse en un motor económico complementario para el estado si se impulsa desde una visión de respeto, inclusión y desarrollo social.


Diversidad y derechos humanos
Especialistas han señalado que la libertad religiosa no solo implica poder practicar una fe, sino también garantizar que las personas puedan vivir sus creencias sin discriminación ni conflictos sociales.
En una entidad multicultural como Quintana Roo, el desafío —dijo la legisladora— es convertir esa diversidad en una oportunidad para fortalecer la convivencia y el desarrollo social.
“La libertad de creencias debe entenderse también como una herramienta de paz y desarrollo”, afirmó.



Sé el primero en comentar post