Cancún.- Sin importar que sea Latinoamérica, Asia o África, la violencia en contra de la mujer es igual en todas partes.
Así lo aseguraron las doctoras Diana Galimerti, responsable de dirigir un grupo a nivel mundial, Desiree Mostajo Flores, Fanny Corrales, Linda Valencia y Yanta Kumari, de la India, integrantes del Comité de Violencia contra la Mujer, de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (FLASOG).
Aunque aunado a la violencia hacia las mujeres, sobre todo embarazadas, advirtieron que hay que sumar el problema de embarazos de adolescentes, entre 10 y 14 años, que es otra forma de violencia. Por lo que, afirmaron, América Latina y el Caribe, de acuerdo a la UNICEF, presentan la tasa de embarazados de adolescentes más alta en el mundo.
Si bien aseguraron que la mayoría de los países cuentan con leyes, afirmaron que no se cumplen, y los gobiernos no hacen nada para disminuir las cifras de feminicidios. Es más, afirmaron que ha resultado peor, al aumentar en los últimos años las tasas de impunidad para los agresores.
Dijeron que de los países de Latinoamérica, 17 aprobaron leyes contra el feminicidio, al establecer como un delito distinto del homicidio o como un agravante de la pena. El último de ellos, recordaron, fue Uruguay. En tanto que todos los países de América Latina ratificaron la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, pero señalaron que sólo ocho naciones tienen una ley integral sobre violencia contra las féminas.
Al dar cifras sobre los feminicidios en varios países, que datan del 2016, explicaron que son parciales al no denunciarse miles de ellos al año.
En México, informaron, se registraron dos mil 289 feminicidios, contra dos mil 925 casos en Brasil. Mientras que en Argentina fueron 290; Guatemala con 211 reportes. En cuanto a otros países, como Bolivia, 104, Paraguay, con 43, y Uruguay, con 24, explicaron que no es que haya menos violencia hacia la mujer, sino que las cifras no son reales o confiables. O lo peor de todo, es que no se detectan o denuncian ante la autoridad.
A manera de propuesta por parte de los que conforman la FLASOG, dijeron que buscan, a través de sociedades médicas locales en el mundo, crear comités que combatan la violencia contra las mujeres, mediante la educación a los profesionales de la salud vinculados a derechos humanos, la creación de políticas públicas, programas de protección a las víctimas, que los sistemas judiciales sean más expeditos y eficientes, entre muchas acciones más. Pero sobre todo, dijeron, que sea atendido el agresor, pues de seguro que también fue víctima de abuso, o su madre. Redacción


