Balaceras, secuestros y ejecuciones provocan cancelaciones masivas y crisis económica en el municipio
Tulum, Q. Roo.— La violencia que azota al municipio está provocando una caída alarmante en el turismo, principal motor económico de la región. Balaceras, ejecuciones y secuestros han generado un clima de inseguridad que ahuyenta a visitantes nacionales e internacionales, afectando directamente a hoteles, restaurantes, lancheros, artesanos y prestadores de servicios.

La situación es crítica: hoteles con ocupaciones mínimas, bares vacíos, artesanos sin ventas y despidos masivos de meseros, camaristas, cocineros, guardias y operadores turísticos. La derrama económica se ha desplomado, dejando a cientos de familias tulumnenses sin ingresos.
Tulum no cuenta con fábricas ni grandes empresas. Su economía depende casi exclusivamente del turismo, y cada visitante que llega sostiene una cadena de empleos que hoy está rota. Agencias de viaje y operadores están redirigiendo a los turistas hacia destinos más seguros, ante el temor de nuevos hechos violentos.

Mientras tanto, las autoridades locales parecen más enfocadas en disputas políticas que en ofrecer soluciones reales. El desempleo ya es evidente, y la falta de seguridad no solo destruye el turismo, también erosiona la confianza de inversionistas y profundiza la pobreza.
La ciudadanía exige medidas urgentes, seguridad efectiva y una estrategia clara para reactivar la economía antes de que el municipio colapse.
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Con información de El imparcial Tulum






