Con más de 19 millones de votos, el regiomontano Aldo de Nigris se convierte en el nuevo campeón del reality
Conmovido hasta las lágrimas, con la voz entrecortada y una promesa que tocó el corazón del público, Aldo de Nigris se convirtió anoche en el gran ganador de La Casa de los Famosos México 3, tras una gala llena de emociones y una de las votaciones más grandes en la historia del reality show.
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El joven regiomontano obtuvo 19 millones 139 mil 698 votos, superando a Dalilah Polanco, quien se quedó con el segundo lugar, y a Abelito, quien ocupó el tercero.
El programa, transmitido por Las Estrellas y ViX, cerró una temporada que duró 71 días, dejando una de las escenas más humanas vistas en televisión nacional.
El adiós que quebró a todos: la salida de Abelito
El momento más sensible de la noche llegó cuando Abelito fue eliminado. En cuanto se anunció su salida, Aldo se levantó con lágrimas en los ojos, lo abrazó y le dijo entre sollozos: “Yo quería que ganaras tú”.
El público en el foro se quedó en silencio. La emoción fue tan profunda que muchos espectadores compartieron el momento en redes sociales con mensajes de apoyo, destacando la empatía del finalista.
Esa amistad —formada dentro de las paredes del reality— se convirtió en una de las historias más sinceras y conmovedoras de la temporada. No fue una alianza estratégica, sino un vínculo real, construido entre risas, conversaciones nocturnas y apoyo mutuo en los días más difíciles.
Para Aldo, la salida de Abelito fue un golpe emocional: su compañero de juego, su confidente y, según él mismo dijo, “una de las personas que más me ayudó a mantenerme fuerte dentro de la casa”.
El momento del triunfo: emoción, gratitud y una promesa
Cuando Galilea Montijo anunció su nombre como ganador, Aldo quedó inmóvil por un instante. Luego rompió en llanto. Su primera reacción fue levantar la vista y agradecer al público.
Con la voz temblorosa, dijo que quería compartir su premio con Abelito, reconociendo que su apoyo fue esencial para sobrellevar los días más duros del encierro.
Ese gesto de humildad y compañerismo fue aplaudido dentro y fuera del foro. En redes, miles de comentarios destacaron su humanidad y su capacidad de sentir más allá del juego.
Aldo no celebró solo su victoria: la convirtió en un acto de gratitud y cariño hacia quien consideró su hermano dentro del programa.
De participante a símbolo de autenticidad
Aldo Patricio Tamez de Nigris nació en Monterrey, Nuevo León, y pertenece a una familia conocida por su influencia en los medios y el deporte. Es sobrino del conductor Poncho de Nigris y del exfutbolista Aldo de Nigris, pero en esta temporada demostró que su nombre tiene peso propio.


Llegó a La Casa de los Famosos México 3 como creador de contenido y salió como el rostro de una generación que valora la honestidad emocional por encima de la estrategia.
Durante semanas mostró su lado más humano: lloró, se equivocó, pidió perdón y se entregó de lleno a la experiencia.
Su autenticidad conectó con millones de televidentes y su historia con Abelito dejó claro que incluso en medio de una competencia, la empatía puede más que el ego.
Un cierre que quedará en la memoria del público
Con más de 43 millones de votos totales en la gala final, la tercera temporada del reality cerró con récord de participación.
Entre aplausos, luces y emociones contenidas, Aldo de Nigris recibió el premio de 4 millones de pesos, pero sobre todo, el cariño del público que lo acompañó hasta el último minuto.



Su salida de la casa fue un reflejo de lo que vivió dentro: abrazos sinceros, lágrimas compartidas y una promesa cumplida —la de ser él mismo hasta el final.
Aldo no solo ganó La Casa de los Famosos México 3; ganó el respeto, el cariño y la empatía de millones, convirtiendo una competencia en una historia profundamente humana.






