Las nuevas tarifas afectarán cientos de productos estadounidenses por un valor cercano a 20 mil millones de dólares anuales y elevan la tensión entre los principales socios comerciales de América del Norte.
La guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos entró en una nueva fase. El gobierno canadiense anunció la imposición de aranceles de hasta 50 por ciento a cientos de productos estadounidenses, una medida que busca responder a las restricciones comerciales impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
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La decisión fue dada a conocer luego de que ambos países no lograran alcanzar un acuerdo en las negociaciones comerciales de las últimas semanas. Con ello, Ottawa puso en marcha una estrategia de represalias que afectará mercancías estadounidenses por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares al año, equivalente al impacto económico que Canadá asegura haber recibido por las medidas de Washington.

Los nuevos gravámenes entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre y representan uno de los movimientos comerciales más importantes entre ambos países en los últimos años.
Acero y aluminio, entre los principales objetivos
Entre las medidas anunciadas destaca el aumento de los aranceles al acero y aluminio provenientes de Estados Unidos, que enfrentarán tarifas de hasta 50 por ciento para ingresar al mercado canadiense.
Sin embargo, la lista de productos afectados es mucho más amplia. Incluye herramientas, papel aluminio, ropa, productos forestales, electrodomésticos y diversos equipos industriales. También figuran teléfonos inteligentes, lavadoras, lavavajillas, estufas, locomotoras ferroviarias, estructuras de acero y productos pesqueros.
El gobierno canadiense argumentó que las nuevas tarifas son una respuesta proporcional a las medidas impuestas por Washington y tienen como objetivo proteger a las industrias nacionales frente a lo que considera acciones comerciales injustificadas por parte de Estados Unidos.
Crece la tensión en América del Norte
La relación económica entre Canadá y Estados Unidos es una de las más importantes del mundo. Cada año, miles de millones de dólares en bienes y servicios cruzan la frontera entre ambos países, por lo que cualquier medida arancelaria tiene repercusiones para empresas, trabajadores y consumidores.
Especialistas advierten que una escalada en la disputa podría generar aumentos en costos de producción, afectar cadenas de suministro y provocar incrementos de precios en diversos sectores industriales.
La confrontación también es observada con atención por México debido a que los tres países forman parte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), considerado uno de los acuerdos comerciales más relevantes del planeta.
Sin señales de acuerdo inmediato
Hasta el momento, ni Washington ni Ottawa han anunciado avances que permitan frenar la entrada en vigor de los nuevos aranceles. Por el contrario, la decisión canadiense refleja el creciente deterioro de las negociaciones comerciales y abre la puerta a nuevas medidas de respuesta entre ambas naciones.
Con miles de millones de dólares en juego y sin un acuerdo a la vista, la disputa comercial entre Canadá y Estados Unidos suma un nuevo capítulo que podría tener repercusiones en toda la región de América del Norte.
Fuente: La Jornada



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