En el Hospital Oncológico IMSS-Bienestar de Chetumal, el desabasto de medicamentos para quimioterapia, especialmente en casos de leucemia y linfoma, ha obligado a organizaciones civiles a intervenir para evitar la interrupción de tratamientos.
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Más de 2 millones de pesos en ayuda directa
Tan solo en los primeros cuatro meses de 2026, la Fundación Aitana ha destinado más de 2 millones de pesos para la compra directa de medicamentos, estudios diagnósticos y atención complementaria. “No entregamos dinero, entregamos las cajas de medicamentos que necesitan los pacientes, ya sean dos, 24 o las que se requieran”, explicó Yoselín Vera Dzib, directora administrativa de la organización.
El impacto económico es considerable. Actualmente, uno de los pacientes requiere ocho cajas de medicamento con un costo cercano a los 400 mil pesos, lo que ha derivado en campañas emergentes de recaudación para garantizar la continuidad del tratamiento.

Esta situación se presenta en un contexto donde el derecho a la salud, particularmente en pacientes pediátricos con cáncer, enfrenta limitaciones operativas.
Estudios e infraestructura también por cuenta de la fundación
Además del suministro de fármacos, la fundación ha tenido que cubrir estudios urgentes, como resonancias magnéticas, debido a los tiempos prolongados en el sistema público.
A esto se suma la inversión en infraestructura, como la donación de un gabinete de bioseguridad con valor aproximado de 500 mil pesos, necesario para la preparación segura de quimioterapias dentro del hospital general regional del IMSS en Cancún.
IMSS-Bienestar reconoce ayuda vital de organizaciones civiles
En este escenario, el coordinador estatal de IMSS-Bienestar en Quintana Roo, Moisés Alejandro Toledo Pensamiento, reconoció que la participación de la sociedad civil ha sido clave para sostener la atención médica en momentos críticos.
“Llegamos a tener abastos críticos que, créanme, sin la ayuda de las organizaciones civiles como Fundación Aitana y otras más, no hubiéramos podido enfrentar. Siempre nos han brindado la mano de manera desinteresada y con mucho compromiso hacia la población”, señaló.
El funcionario aseguró que, desde el nivel central, el abasto de medicamentos oncológicos ha mostrado una mejora progresiva. “Hoy el porcentaje de abasto en medicamentos oncológicos se encuentra arriba del 90%. Y lo que no tenemos, buscamos cómo conseguirlo”, afirmó.
Detalló que, ante faltantes específicos, el sistema IMSS-Bienestar ha implementado mecanismos de coordinación interestatal para acceder a medicamentos en otras entidades del país, así como estrategias de apoyo regional, similares a las utilizadas para tratamientos de radioterapia.
La brecha entre la Constitución y la realidad hospitalaria
Mientras tanto, organizaciones como la Fundación Aitana continúan absorbiendo una carga significativa para evitar que niñas y niños interrumpan sus tratamientos. “Hoy, la mayor parte de nuestros recursos está enfocada en salud: medicamentos, estudios, diagnósticos. Estamos cubriendo lo que no está cubierto”, puntualizó Yoselín Vera.
Desde una perspectiva de derechos humanos y de acuerdo al Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los medicamentos oncológicos son parte del derecho fundamental a la salud, establecido también en tratados internacionales. Sin embargo, en la práctica, la falta de insumos en hospitales públicos vulnera este derecho, dejando a pacientes pediátricos en una situación de alto riesgo.
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