CANCÚN, Q. ROO. — Apenas en el primer día de operaciones de la Ruta 17 del sistema de Movilidad del Bienestar Quintanarroense (MOBI), usuarios del transporte público han manifestado su inconformidad y frustración a través de denuncias públicas debido a la negativa de los operadores para permitir el abordaje con bicicletas. Diversos ciudadanos señalaron que, al intentar hacer parada en los nuevos paraderos asignados con sus vehículos de dos ruedas, los conductores de las unidades aceleraron o les cerraron las puertas de manera abrupta, impidiendo el uso de la infraestructura multimodal prometida.
La situación generó descontento entre la comunidad estudiantil y trabajadora que apostaba por este nuevo modelo de transporte inclusivo, cuestionando la capacitación del personal y la falta de difusión sobre los protocolos reales para el ascenso de bicicletas y personas con discapacidad.
Falta de claridad operativa y cuestionamientos sobre la inclusión

Los afectados recalcaron que, ante la novedad del sistema, muchos ciudadanos desconocen la forma correcta de utilizar los espacios destinados para asegurar las bicicletas a bordo, lo cual debería ser respaldado con orientación por parte de los choferes y no con rechazo. Asimismo, se externó la preocupación sobre si estas mismas prácticas restrictivas podrían repetirse con personas en silla de ruedas o con movilidad reducida, evidenciando una brecha entre la oferta institucional y la realidad operativa en las calles.
Ante este panorama, los usuarios exigieron a las autoridades correspondientes y a las instancias encargadas de la movilidad en el estado la emisión de un posicionamiento oficial que aclare los lineamientos vigentes, evitando que los operadores actúen de manera discrecional y afecten el derecho de los ciudadanos a un traslado digno y accesible.
Podrías leer: Fortalecen estrategia contra el sargazo en Quintana Roo con tecnología satelital y cooperación científica




Sé el primero en comentar post