Tras la muerte de 17 mexicanos vinculada con centros de detención y operativos migratorios, el Gobierno de México intensificó su respuesta legal e internacional, mientras el ICE revisa temporalmente una de sus principales tácticas de arresto.
ICE suspende retenes tras muertes de migrantes; México escala el caso ante la ONU
La muerte de 17 mexicanos relacionada con centros de detención y operativos migratorios en Estados Unidos ya provocó un giro en la crisis entre ambos países. Mientras el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) suspendió temporalmente una de sus tácticas de arresto tras dos casos recientes, el Gobierno de México decidió escalar el conflicto al solicitar la intervención del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y preparar acciones legales en territorio estadounidense.
La decisión del ICE ocurre después de la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, en Houston, Texas, y del colombiano Johan Sebastian Durán, en Maine, durante intervenciones realizadas por agentes migratorios. Ambos casos desataron protestas, cuestionamientos por el uso de la fuerza y una creciente presión para revisar los protocolos de actuación de esa agencia.
Contenido
Al mismo tiempo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que tiene documentados 17 fallecimientos de mexicanos vinculados con centros de detención o acciones del ICE durante la actual administración estadounidense, una cifra que llevó al Gobierno de México a abandonar únicamente la vía diplomática y avanzar hacia acciones jurídicas nacionales e internacionales.
ICE pausa una de sus tácticas de arresto
Autoridades estadounidenses confirmaron que el ICE suspendió de forma temporal la mayoría de las detenciones realizadas mediante operativos de vialidad, una estrategia utilizada para interceptar vehículos e identificar posibles personas con situación migratoria irregular.
La medida busca revisar los procedimientos internos tras los recientes hechos registrados en Texas y Maine, aunque no representa la cancelación definitiva de este tipo de operativos.
Un día después del anuncio, el presidente Donald Trump dejó claro que las detenciones mediante retenes continuarán formando parte de la estrategia migratoria de su gobierno, una vez concluida la revisión interna de los protocolos.
Es decir, la pausa es temporal y se limita a esta modalidad de arresto, mientras continúan otras acciones de control migratorio.
El caso Lorenzo Salgado cambió el rumbo de la crisis
La indignación comenzó el pasado 7 de julio, cuando Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano de 52 años que residía desde hacía más de tres décadas en Estados Unidos, murió tras recibir disparos de un agente del ICE durante un operativo en Houston.
Según la versión oficial, el conductor habría intentado embestir un vehículo de la agencia. Sin embargo, familiares, trabajadores que viajaban con él y autoridades locales han cuestionado esa explicación y exigen la entrega de todas las pruebas para realizar una investigación independiente.
La controversia aumentó porque, hasta el momento, no se han difundido grabaciones que permitan confirmar la versión oficial de los hechos.


Días después, otro operativo terminó con la muerte del colombiano Johan Sebastian Durán, quien tampoco era el objetivo original de la intervención migratoria.
Las dos muertes generaron protestas en distintas ciudades estadounidenses y reavivaron el debate sobre el uso de la fuerza por parte del ICE.
México endurece su respuesta
Frente a este escenario, el Gobierno de México anunció un cambio de estrategia.
Después de haber enviado 11 notas diplomáticas por diversos casos relacionados con mexicanos fallecidos en Estados Unidos, la Cancillería informó que ahora promoverá denuncias penales ante fiscalías estatales estadounidenses y buscará la intervención del Departamento de Justicia de ese país.
Además, la Secretaría de Relaciones Exteriores presentó una comunicación formal ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, encabezado por Volker Türk, para solicitar el seguimiento internacional de estos casos y analizar si existieron posibles violaciones a los derechos humanos.
La petición no significa que la ONU haya iniciado un procedimiento contra Estados Unidos, pero sí coloca el tema bajo observación internacional y abre la puerta a recomendaciones y solicitudes de información por parte del organismo.

También buscan acciones contra centros de detención
La estrategia mexicana no se limita a los operativos en la vía pública.
La Cancillería también inició requerimientos dirigidos a centros de detención donde murieron mexicanos, particularmente en instalaciones administradas por empresas privadas.
Uno de los primeros casos corresponde al centro de detención de Adelanto, California, donde han fallecido cuatro connacionales.
Las autoridades mexicanas analizan la posibilidad de impulsar litigios relacionados con presuntas deficiencias en la atención médica, condiciones de internamiento y otras posibles violaciones a los derechos humanos.
Crecen las dudas sobre los operativos del ICE
Las muertes recientes también reactivaron el debate sobre la falta de cámaras corporales entre agentes migratorios.
Hasta ahora no se han difundido videos oficiales que permitan reconstruir de forma independiente los hechos ocurridos durante los operativos donde murieron Lorenzo Salgado y Johan Sebastian Durán.
Diversas organizaciones defensoras de migrantes consideran que el uso obligatorio de cámaras podría aportar mayor transparencia y fortalecer la rendición de cuentas en intervenciones donde existe uso de fuerza letal.

Los números de la crisis
De acuerdo con la información presentada por el Gobierno de México:
- 17 mexicanos han fallecido en hechos relacionados con el ICE.
- 14 murieron en centros de detención.
- Tres fallecieron durante operativos migratorios.
- 11 notas diplomáticas fueron enviadas antes de iniciar acciones legales.
- México ya solicitó la intervención del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Una relación bilateral bajo presión
Lo que comenzó como la exigencia de justicia por la muerte de un trabajador mexicano en Houston hoy se convirtió en un conflicto con implicaciones diplomáticas, jurídicas e internacionales.
Mientras el ICE revisa temporalmente una de sus tácticas de detención, México busca que las investigaciones lleguen a tribunales estadounidenses y que organismos internacionales den seguimiento a los casos de connacionales fallecidos.
El desenlace de estas acciones podría marcar un precedente en la protección de los derechos de las personas migrantes y convertirse en uno de los episodios más delicados de la relación entre México y Estados Unidos en materia migratoria durante los últimos años.
Fuente: La jornada/ 24 Hrs.



Sé el primero en comentar post