La dirección de la Federación de Fútbol Femenino de Estados Unidos está en manos de Cindy Parlow Cone. La ex jugadora asumió la presidencia en 2020.
Bajo su dirección se puso en marcha la investigación de los abusos ocurridos en el fútbol femenino.
El 3 de octubre se publicó dicha investigación, según RFI.

“Los resultados de la investigación son desgarradores, exasperantes y profundamente preocupantes”,
dijo la presidenta de la Federación de Fútbol Femenino de Estados Unidos, Cindy Parlow.
Al momento de solicitar el informe, la junta directiva había dimitido ante las acusaciones de agresión sexual de dos jugadoras contra el entonces entrenador inglés Paul Riley, que fue despedido por el North Carolina Courage.
También el entrenador, Richie Burke, que dirigía al Washington Spirit, fue destituido tras una investigación por agresión verbal y acoso moral.
Mala conducta, acoso y agresión sexual
El informe fue elaborado por la ex funcionaria del Departamento de Justicia Sally Yates y el bufete de abogados King & Spalding.
En los hallazgos, confirma las acusaciones de mala conducta, acoso y agresión sexual por parte de varios entrenadores a jugadoras.
Asimismo establece “comentarios sexuales, insinuaciones, tocamientos no deseados y relaciones sexuales forzadas” dentro de la National Women’s Soccer League (NWSL) y fuera de ella.
Para cerrar, apunta a tres entrenadores en particular, que perdieron desde entonces su licencia.
Lo que más preocupa es el carácter sistémico de estos comportamientos.
Yates en el informe indicó que “estos abusos dentro de la NWSL están de hecho arraigados en una cultura más profunda del fútbol femenino”. Indica que los clubes aportaron a obstruir la investigación.
Recomendaciones
Las autoridades y los directivos de los equipos no hicieron caso de las advertencias ni castigaron a los entrenadores que abusaron de las jugadoras.
Como recomendaciones, indica que le corresponde a la dirección decidir cuáles medidas aplicar.
En una primera respuesta, la NWSL se ha comprometido a realizar reformas “sistémicas” y dice que “sigue admirando el valor” de las jugadoras que han hablado de abusos y agresiones.


