Irán continúa viviendo las mayores protestas en décadas contra la República Islámica; esto se desató por la muerte de Mahsa Amini luego de detenerla por llevar mal el velo islámico.
Jóvenes y mujeres llevan meses protestando en las calles del país persa pidiendo el fin de la República Islámica, que la fundó el ayatolá Ruholá Jomeiní en 1979, a pesar de que más de 400 personas han muerto en la fuerte represión estatal.
Todo comenzó con la muerte de Amini, joven kurda de 22 años, tras detenerla por la llamada Policía de la moral por llevar mal puesto el velo islámico, prenda obligatoria en el país y uno de sus símbolos.
Durante el sepelio de Amini en su ciudad natal de Saqez, numerosas mujeres ondearon los primeros velos y gritaron los primeros “mujer, vida, libertad”, actos y eslogan que se convirtieron en símbolos de las protestas y que continúan tres meses después.
La respuesta del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, y el presidente de Irán, Ebrahim Raisí, ha sido la represión policial y judicial, además de una fuerte censura de internet para tratar de controlar las protestas.
En los tres meses de protestase se ha registrado la muerte de más de 400 personas y al menos 2 mil han acusado de diversos delitos por su participación en las movilizaciones, de las que 11 han condenado a muerte.
Las autoridades judiciales llevaron a cabo la primera ejecución de un manifestante el 8 de diciembre, con el ahorcamiento de Mohsen Shekari, condenado a muerte por herir con un cuchillo a un miliciano islámico y bloquear una calle.
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