La gobernadora buscará modificar las reglas de operación para incluir a trabajadores no asalariados e informales, y ajustar los topes de financiamiento a la realidad de costos en municipios como Cozumel.

Cancún, Quintana Roo. – Con el objetivo de derribar las barreras que excluyen a miles de trabajadores del acceso a un crédito hipotecario, la gobernadora Mara Lezama anunció que la próxima semana se reunirá con autoridades del Fondo de la Vivienda del ISSSTE (Fovissste) para gestionar la flexibilización de las reglas del Programa Vivienda del Bienestar.
La mandataria señaló que el principal obstáculo es el esquema tradicional de financiamiento, que deja fuera a personas con ingresos comprobables pero que no son derechohabientes del Infonavit o del ISSSTE.
“Si no eres derechohabiente del Infonavit ni del ISSSTE, no hay forma de acceder a una vivienda. Hay trabajadores que dicen: ‘yo trabajo, pero ¿cómo compruebo mis ingresos?’. Y eso es lo que estamos revisando”, explicó Lezama durante el anuncio.
Un enfoque incluyente: creer en la ciudadanía
La estrategia del gobierno estatal se centra en generar mecanismos alternativos para que trabajadores informales, con esquemas mixtos o independientes puedan demostrar su capacidad de pago. “El enfoque de este gobierno es creer en la ciudadanía”, subrayó la gobernadora, criticando la exclusión sistemática de este sector de la población del derecho a un patrimonio.
“No se les puede excluir solo porque no tienen un recibo de nómina formal. Estamos buscando la forma de que, con comprobantes de ingresos, estados de cuenta o declaraciones fiscales, puedan acceder”, agregó.
El caso Cozumel: La brecha entre el tope y el costo real
Uno de los ejemplos más claros de la rigidez de las reglas actuales se vive en Cozumel. Lezama detalló la problemática:
- Tope oficial del programa: $600,000 pesos.
- Costo real de construcción en la isla: Hasta $1.2 millones de pesos.
Esta diferencia, impulsada principalmente por los altos costos de traslado de materiales a la isla, hace inviable el programa bajo las condiciones actuales.

Solución en análisis: Coinversión a tres bandas
Para enfrentar esta disparidad, se analiza un esquema de coinversión entre los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal). La propuesta es la siguiente:
- El trabajador pagaría la parte correspondiente a los $600,000 pesos del tope actual.
- El saldo restante (otros $600,000 pesos) sería cubierto con apoyos institucionales combinados.
Con este modelo, la mensualidad para el trabajador se ubicaría entre $1,900 y $2,000 pesos, un monto viable para alguien que gana alrededor de dos salarios mínimos.
Reglas sensibles al contexto local
Mara Lezama insistió en que estos desfases solo se identifican al escuchar directamente a los trabajadores y a los constructores. Por ello, abogó por reglas de operación más flexibles y sensibles a las condiciones económicas y logísticas de cada municipio de Quintana Roo.
“Las reglas deben adaptarse a la realidad regional. Lo que funciona en Cancún no necesariamente aplica para Cozumel, Felipe Carrillo Puerto o Othón P. Blanco”, afirmó.
Vivienda: Prioridad para la estabilidad familiar
La gobernadora reiteró que el Programa Vivienda del Bienestar es una prioridad máxima para su administración, al considerarlo un pilar para la estabilidad familiar y el fortalecimiento del tejido social.
“Garantizar una vivienda accesible no solo reduce el rezago habitacional; brinda certeza, raíces y un futuro más estable a miles de familias quintanarroenses”, concluyó.
La expectativa es que los acuerdos logrados en la reunión con Fovissste permitan abrir la puerta a un sistema de crédito más justo, humano y adaptado a la diversidad laboral y geográfica de Quintana Roo.
🏠 ¿Eres trabajador independiente o informal en Quintana Roo y buscas acceder a un crédito de vivienda? Mantente atento a los anuncios oficiales tras la reunión con Fovisseste.
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