Los resultados de la prueba PISA 2025 encendieron las alertas en México luego de que los estudiantes registraran una caída en lectura y matemáticas, dos de las áreas fundamentales para el aprendizaje y el desarrollo profesional. El desempeño volvió a colocarse por debajo del promedio de los países de la OCDE y abrió un nuevo debate sobre la calidad de la educación nacional.
La preocupación no solo alcanza a las autoridades educativas, sino también a padres de familia, docentes y especialistas, quienes advierten que este rezago podría impactar directamente en las oportunidades laborales y la competitividad de las nuevas generaciones, incluyendo a miles de estudiantes de Quintana Roo.

De acuerdo con los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) 2025, México obtuvo 408 puntos en lectura y 388 en matemáticas, ambos indicadores siete puntos por debajo de los registrados en la edición de 2022. En ciencias hubo una ligera mejora al alcanzar 414 puntos, aunque el país continúa por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La prueba PISA es una evaluación internacional aplicada a estudiantes de 15 años para medir habilidades y conocimientos en lectura, matemáticas y ciencias, con el objetivo de comparar el desempeño de los sistemas educativos de distintos países.
Uno de los datos que más preocupa es el relacionado con matemáticas. Apenas tres de cada diez estudiantes mexicanos lograron demostrar competencias básicas en esta materia, mientras que el promedio de los países de la OCDE alcanza aproximadamente el 65 por ciento. Además, el resultado obtenido representa el nivel más bajo para México desde 2006.
Especialistas en educación señalaron que las dificultades en comprensión lectora y razonamiento matemático pueden trasladarse posteriormente al ámbito laboral, ya que estas habilidades son consideradas esenciales para la resolución de problemas, la toma de decisiones y la adaptación a los cambios tecnológicos.
El informe también ha generado un intenso debate sobre la efectividad de la Nueva Escuela Mexicana. Mientras el Gobierno federal destacó una ligera mejora en ciencias y cuestionó algunos alcances de la metodología de PISA, organizaciones de padres de familia y expertos consideran que los resultados reflejan problemas estructurales que requieren atención inmediata.
Entre los factores que analistas internacionales relacionan con la caída del rendimiento educativo se encuentran la disminución de hábitos de lectura, el uso intensivo de dispositivos digitales, la reducción del tiempo dedicado al estudio y los efectos acumulados de las interrupciones educativas registradas en años recientes.
Para Quintana Roo, donde miles de jóvenes cursan actualmente la educación básica y media superior, los resultados representan una señal de alerta sobre la necesidad de fortalecer estrategias de aprendizaje, reforzar habilidades matemáticas y fomentar la lectura desde edades tempranas.
Diversas organizaciones educativas han insistido en que más allá de los rankings internacionales, los datos deben servir para identificar áreas de oportunidad y diseñar políticas públicas que permitan elevar el nivel académico de los estudiantes mexicanos.
La publicación de PISA 2025 coloca nuevamente sobre la mesa una pregunta que preocupa a millones de familias: ¿están los estudiantes mexicanos preparados para competir en un mundo cada vez más exigente y tecnológico? Los resultados sugieren que el desafío sigue pendiente.
Fuente: El País



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