La dependencia desechó el procedimiento ambiental del FRC-II tras detectar modificaciones previas en la cobertura vegetal del predio; el desarrollo contemplaba 130 habitaciones.
Un proyecto turístico de 130 habitaciones previsto para Puerto Morelos sufrió un revés luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desechara el procedimiento de evaluación de impacto ambiental presentado para el desarrollo denominado FRC-II.
De acuerdo con información publicada por Por Esto!, la autoridad ambiental tomó la decisión después de identificar modificaciones previas en la cobertura vegetal del terreno y requerir documentación relacionada con esas intervenciones.
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Imágenes históricas revelaron cambios en el terreno
Uno de los elementos relevantes para el análisis fueron imágenes satelitales de 2005, 2014, 2019 y 2024, utilizadas para revisar la evolución del predio.
Según el reporte periodístico, Semarnat detectó áreas donde la cobertura vegetal había sido modificada y solicitó a la promovente acreditar la autorización correspondiente o demostrar que dichas intervenciones no requerían evaluación ambiental federal.
La documentación presentada no permitió solventar las observaciones en los términos requeridos, por lo que la dependencia determinó desechar el trámite ambiental.
El punto cobra relevancia debido a que las modificaciones señaladas se localizarían en áreas asociadas a duna costera y manglar, ecosistemas particularmente sensibles de la costa de Quintana Roo.
Proyecto contemplaba casi 70 mil metros cuadrados
El FRC-II estaba proyectado sobre una superficie de casi 70 mil metros cuadrados, aproximadamente a 3.5 kilómetros de la cabecera municipal de Puerto Morelos.
La propuesta incluía 130 habitaciones y diferentes instalaciones turísticas, entre ellas piscinas, bar de playa, pérgolas y deck de madera. El planteamiento contemplaba además mantener más del 85% del predio como área de protección ambiental, de acuerdo con la información presentada sobre el proyecto.
Su construcción estaba planteada para desarrollarse en aproximadamente 12 meses, mientras que se proyectaba una vida útil de hasta 95 años.
¿El proyecto quedó definitivamente cancelado?
No necesariamente.
La resolución conocida significa que el procedimiento de evaluación ambiental presentado para el FRC-II fue desechado en los términos en que fue tramitado. Esto no debe interpretarse como una prohibición definitiva para desarrollar cualquier proyecto futuro en el predio.
La promovente podría presentar posteriormente un nuevo procedimiento o documentación que atienda las observaciones de la autoridad, sujeto nuevamente a la legislación ambiental aplicable.
El caso vuelve a colocar bajo la lupa el crecimiento turístico de Puerto Morelos, una zona donde nuevos desarrollos conviven con ecosistemas costeros como manglares y dunas, fundamentales para la protección y equilibrio ambiental del Caribe mexicano.
Fuente: Por Esto!



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