Cada mañana, mientras miles de estudiantes se preparan para ir a clases, en muchos hogares de Cancún existe otra preocupación: ¿quién los llevará a la escuela y quién podrá recogerlos mientras mamá o papá trabaja?
No todas las familias tienen una abuela, un familiar o alguien de confianza disponible. Tampoco todos pueden salir del trabajo a la hora de entrada o de salida.
Y trabajar no significa querer menos a los hijos.
Para muchas madres y padres, trabajar es precisamente la manera de sostener a su familia.
Por eso, antes de pensar que no hay alternativas, estas son algunas opciones que existen actualmente en Cancún y que pueden ser valoradas por cada familia según su situación.
Transporte escolar: sí existe y está regulado
En Quintana Roo existe legalmente el Servicio Privado de Transporte Escolar, destinado a trasladar estudiantes de sus domicilios a sus centros de estudio y viceversa.
De acuerdo con la Ley de Movilidad del Estado de Quintana Roo, este servicio puede ser prestado o contratado por instituciones educativas, asociaciones de padres de familia o particulares.
Pero hay un punto importante: no cualquier vehículo que transporte estudiantes puede considerarse automáticamente un servicio escolar autorizado.
El Reglamento de la Ley de Movilidad establece que esta modalidad está sujeta a permiso del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (Imoveqroo). También contempla la revisión vehicular anual y requisitos relacionados con las condiciones de seguridad, comodidad, higiene y eficiencia del servicio.
Por eso, si una familia piensa contratar transporte escolar, conviene preguntar por el permiso correspondiente, seguro vigente, condiciones del vehículo, quién conduce, la ruta y dónde serán recogidos y entregados los estudiantes.
Consulta la Ley de Movilidad de Quintana Roo en Imoveqroo
Consulta el Reglamento de la Ley de Movilidad en Imoveqroo
También hay familias que se organizan
Otra alternativa son los acuerdos entre padres: una familia puede llevar a varios estudiantes, compartir gastos o turnarse para realizar los traslados.
Puede funcionar, especialmente cuando los niños viven cerca y acuden al mismo colegio.
Sin embargo, también es importante conocer quién conduce, qué vehículo utiliza, quién se hace responsable durante el trayecto y qué ocurre en caso de una emergencia o accidente.
Que sea una persona conocida genera confianza, pero no sustituye revisar las condiciones del traslado.
¿Y si no hay quién lleve o recoja al adolescente?
Aquí aparece una opción que algunas familias quizá todavía no conocen.
Uber Teens ya está disponible en Cancún
Uber cuenta con Uber Teens, una modalidad dirigida a adolescentes de 13 a 17 años y que actualmente está disponible en Cancún.
La diferencia respecto a utilizar una cuenta convencional es que el adolescente tiene una cuenta vinculada al Perfil Familiar de su padre, madre o tutor legal.
El adulto puede recibir notificaciones y seguir el viaje en tiempo real, mientras que la plataforma incorpora herramientas específicas para estos viajes.
Entre ellas se encuentran:
- Código PIN: el viaje no comienza hasta que el adolescente proporciona el código correcto al conductor.
- RideCheck: puede detectar situaciones como desviaciones inusuales de la ruta o paradas inesperadas.
- Herramientas de emergencia: disponibles durante el viaje.
- Seguimiento del recorrido: el adulto puede consultar el trayecto.
- Contacto durante el viaje: existe comunicación mediante la aplicación.
- Grabación de audio: puede activarse como una herramienta adicional de seguridad.
Uber establece que esta modalidad está dirigida a jóvenes de 13 a 17 años y que los viajes deben realizarse dentro de la misma ciudad.
Pero hay algo que ningún padre debe olvidar
Que exista una herramienta de supervisión no significa que un viaje esté libre de riesgos.
Antes de que un adolescente suba a cualquier vehículo debe comprobar:
✔ Nombre y fotografía del conductor
✔ Placa
✔ Modelo del vehículo
✔ Que los datos coincidan con la aplicación
✔ El código PIN, cuando corresponda
Si algo no coincide, no debe subir y debe comunicarse con su padre, madre o tutor.
También es recomendable que el adolescente lleve el teléfono con batería suficiente, utilice el cinturón de seguridad y viaje en el asiento trasero.
No todos los padres pueden estar en la puerta de la escuela
La discusión sobre quién lleva y recoge a los hijos muchas veces termina convirtiéndose en culpa.
Pero hay una realidad que no podemos ignorar: muchas madres y padres trabajan porque son quienes sostienen económicamente su hogar.
El INEGI ha documentado precisamente la relación entre las responsabilidades de cuidado y el trabajo, incluyendo situaciones en las que madres y padres sienten culpa por no poder estar con sus hijos debido a sus obligaciones laborales.
La pregunta entonces no debería ser solamente:
“¿Por qué no puedes llevarlo tú?”
También debería ser:
“¿Qué alternativas tienes para que tu hijo llegue y regrese de manera segura mientras tú trabajas?”
Una opción no sirve para todas las familias
Transporte escolar autorizado, servicio de la escuela, acuerdos entre padres, transporte público o Uber Teens pueden ser alternativas diferentes.
La elección dependerá de la edad del estudiante, la distancia, los horarios, el presupuesto y las condiciones de cada familia.
Lo importante es conocer las opciones y verificar las condiciones antes de confiar el traslado de un menor.
Porque mamá y papá pueden estar trabajando a kilómetros de distancia y, aun así, seguir cuidando.
A veces cuidar también significa organizarse, pedir ayuda y encontrar una alternativa cuando no podemos estar físicamente en cada traslado.
Trabajar para sostener a nuestros hijos también es una forma de cuidarlos.
Fuente: Uber México/ Por Esto/Imoveqroo




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