Impulsan tecnología y financiamiento para convertir sargazo en biogás
Puerto Morelos.- Autoridades de Quintana Roo, la Unión Europea y el gobierno federal se unieron en una inspección del buque sargacero Natans y el Centro de Monitoreo de Sargazo, para fortalecer la alianza operativa y tecnológica contra este fenómeno ambiental.
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La acción demostró la capacidad de respuesta estatal con equipos de vanguardia y abrió la puerta a proyectos de financiamiento internacional para convertir el sargazo en biogás y biomateriales, una cooperación estratégica impulsada por el Nuevo Acuerdo de la gobernadora Mara Lezama Espinosa.

Durante el recorrido, el secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, Óscar Rébora, reveló los avances operativos más significativos: más de 180,000 toneladas de sargazo recolectadas en lo que va de la administración estatal, incluyendo 87,000 toneladas retiradas solo entre enero y octubre de 2025.
Capacidad operativa desplegada:
La Secretaría de Marina (SEMAR), clave en la operación, presentó la flota sargacera actual, que incluye:
- Un barco oceánico con capacidad de 250 toneladas.
- 11 buques sargaceros con capacidad de 20 toneladas cada uno.
- 22 embarcaciones menores.
- 9,500 metros lineales de barreras antisargazo instaladas, con 7,500 metros adicionales previstos para 2026.

Tecnología de punta para la predicción
En el Centro de Monitoreo de Sargazo —el primero de su tipo en América Latina—, se explicó cómo se utiliza el satélite Sentinel 2 de la Agencia Espacial Europea para rastrear la macroalga. Este sistema permite predecir con precisión las trayectorias del sargazo analizando temperatura oceánica, corrientes y vientos, lo que ayuda a optimizar los esfuerzos de contención y recolección.
Futuro y cooperación internacional
La visita sienta las bases para oportunidades estratégicas de cooperación UE-México, enfocadas en el escalamiento industrial para la valorización térmica del sargazo, producción de biogás, desarrollo de biomateriales e innovación circular, todo ello respaldado por financiamiento climático internacional alineado con la Agenda 2030.






