Aunque la confianza del consumidor mejoró en julio, millones de hogares consideran que salir de vacaciones continúa fuera de su alcance debido a la presión sobre sus finanzas, reveló el INEGI.
Mientras el verano avanza y miles de personas aprovechan el periodo vacacional, para muchas familias mexicanas viajar sigue siendo un objetivo difícil de alcanzar. Aunque la percepción sobre la economía del hogar mostró una ligera mejoría durante julio, la posibilidad de destinar recursos para salir de vacaciones continúa deteriorándose, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México.
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El estudio muestra una realidad contrastante: el Indicador de Confianza del Consumidor subió a 45.0 puntos, su mayor avance mensual en lo que va del año, con un incremento de 1.1 puntos respecto a junio. Sin embargo, el indicador permanece 0.7 puntos por debajo del registrado en julio de 2025, reflejando que la recuperación económica aún no se traduce plenamente en un mayor poder adquisitivo para los hogares.

Las familias tienen más confianza… pero siguen sin poder viajar
El dato que más llamó la atención del informe fue el relacionado con las vacaciones.
El indicador que mide las posibilidades económicas de los hogares para salir de vacaciones durante los próximos 12 meses registró la mayor caída anual de todos los componentes, con un retroceso de 4.9 puntos, lo que evidencia que este gasto continúa siendo uno de los primeros en posponerse cuando el presupuesto familiar es limitado.
Aunque las familias perciben una ligera mejoría en su situación económica actual y mantienen expectativas positivas para el próximo año, esa confianza no significa que tengan recursos suficientes para destinar al ocio, el turismo o el descanso.
Mejora el ánimo, pero persiste la cautela
La encuesta también revela que la percepción sobre la economía del hogar continúa recuperándose.
La evaluación de la situación económica actual del hogar alcanzó 51.8 puntos, mientras que la expectativa para los próximos 12 meses llegó a 57.1 puntos, reflejando que los consumidores esperan mejores condiciones en el futuro.
Sin embargo, el comportamiento de otros indicadores muestra que las familias siguen actuando con prudencia.
La posibilidad de comprar bienes duraderos, como refrigeradores, muebles, televisores o lavadoras, registró una ligera recuperación mensual, pero todavía permanece por debajo de los niveles observados hace un año. De igual forma, disminuyó el optimismo respecto al empleo, cuya expectativa cayó 3.2 puntos en comparación con julio de 2025.
El turismo también resiente el menor gasto
Especialistas señalan que este comportamiento tiene un impacto directo sobre la industria turística.
Cuando las familias priorizan gastos esenciales como alimentación, vivienda, transporte y servicios, los viajes suelen aplazarse o reducirse. Esto se traduce en estancias más cortas, menor consumo en restaurantes, hoteles y actividades recreativas, especialmente durante los periodos vacacionales.
Para destinos turísticos como Quintana Roo, donde una parte importante del mercado corresponde al turismo nacional, el comportamiento del consumidor es un indicador clave para anticipar la demanda durante el resto del año.
Una recuperación que aún no llega al bolsillo
Los resultados del INEGI muestran que la economía familiar comienza a enviar señales de recuperación, pero el presupuesto de millones de hogares sigue bajo presión.
La confianza mejora, pero las decisiones de consumo continúan marcadas por la cautela. Mientras no aumente el ingreso disponible de las familias, salir de vacaciones seguirá siendo un gasto que muchos mexicanos preferirán posponer.



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