Cancún, Q. Roo.- Este 28 de agosto, mientras miles de familias celebran el Día del Abuelo con reuniones y regalos, la realidad para muchos adultos mayores en Quintana Roo dista mucho de ser motivo de festejo. La entidad enfrenta un acelerado proceso de envejecimiento poblacional que ha puesto sobre la mesa problemas como el abandono, la soledad, la precariedad económica y el acceso limitado a servicios de salud.
Abandono adultos mayores Quintana Roo: 6 de cada 10 viven solos y sin apoyo
Actualmente, en Quintana Roo viven más de 170 mil personas de 60 años y más, lo que representa alrededor del 9.7 por ciento de la población estatal. Aunque el estado mantiene una de las edades promedio más jóvenes del país, el aumento en la esperanza de vida ha provocado que el número de adultos mayores crezca a un ritmo cada vez mayor, generando nuevos desafíos sociales.
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Uno de los problemas más preocupantes es el aislamiento. Especialistas advierten que muchas personas mayores permanecen solas durante gran parte del día después de concluir su vida laboral. En numerosos casos, la ausencia de redes familiares y de apoyo deriva en cuadros de depresión, ansiedad y deterioro físico. Incluso, el Sistema DIF de Benito Juárez estima que seis de cada diez adultos mayores enfrentan alguna forma de abandono, muchas veces dentro de su propio hogar, donde permanecen solos mientras sus familiares trabajan.

La situación se vuelve aún más crítica en las calles de Cancún. Autoridades encargadas de atender a personas en situación de vulnerabilidad señalan que cerca de la mitad de quienes viven en situación de calle son adultos mayores, muchos de ellos con problemas de alcoholismo, adicciones o tras haber sido abandonados por sus familias. Además, una parte importante rechaza ingresar a refugios, lo que dificulta aún más su atención.
A los problemas sociales se suma la dependencia económica. Para miles de personas mayores, la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que actualmente entrega 6 mil 400 pesos bimestrales, representa su principal o único ingreso. Sin embargo, especialistas consideran que este apoyo resulta insuficiente para cubrir gastos de alimentación, medicamentos, consultas médicas y cuidados especializados.

En Quintana Roo también operan casas de día, clubes y espacios del Sistema DIF donde los adultos mayores pueden realizar actividades recreativas, deportivas y de convivencia, además de recibir atención temporal en casos de abandono. Sin embargo, organizaciones civiles han señalado que la infraestructura y los espacios de atención aún son insuficientes frente al crecimiento de esta población.
El Día del Abuelo es una fecha para reconocer la experiencia, el cariño y la aportación de quienes construyeron familias y comunidades. Pero también debe ser un recordatorio de una realidad que permanece muchas veces invisible: la de cientos de adultos mayores que enfrentan la vejez en medio de la soledad, la enfermedad o el abandono.
En una entidad que presume crecimiento económico y desarrollo turístico, el verdadero reto será garantizar que quienes dedicaron su vida a trabajar puedan llegar a la vejez con dignidad, acompañamiento y una mejor calidad de vida.



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