CIUDAD DE MÉXICO. — La rápida llegada de centros de datos para servicios en la nube e inteligencia artificial se convertirá en el principal motor para expandir la energía solar en México. Frente a la fuerte demanda eléctrica en entidades como Querétaro y Nuevo León, la solución no radica en saturar la red pública con combustibles fósiles, sino en desarrollar proyectos solares dedicados con baterías de respaldo.
De acuerdo con la empresa de ingeniería energética Solar180, el país opera actualmente más de 170 instalaciones de este tipo, a las que se sumarán 73 nuevos desarrollos en fase de planeación y construcción hacia 2029 por el auge del comercio digital y la relocalización de empresas.
Un salto histórico en el consumo
La industria en México se prepara para elevar su consumo de 279 megawatts actuales a más de 1,730 megawatts hacia 2031. Esta expansión equivale a sumar a las redes eléctricas la demanda simultánea de 1.1 millones de hogares en apenas un lustro, dentro de un sector donde el procesamiento de datos y la refrigeración de equipos absorben hasta 40 por ciento de la energía total.
“Lejos de ser un problema para el país, los centros de datos son el gran motor que acelerará las energías limpias en México”,
— señaló Marcos Ripoll, CEO de Solar180.
Paneles en terrenos vecinos y baterías las 24 horas
Debido a estrictas normas de seguridad y certificaciones internacionales que protegen a los servidores, los centros de datos no pueden colocar paneles sobre sus techos. La alternativa viable consiste en instalar plantas solares en terrenos vecinos, conectadas a sistemas de baterías industriales que almacenan la electricidad captada durante el día.
Esta combinación resuelve la intermitencia del sol y entrega energía estable las 24 horas. Además, mientras construir una central convencional de gas o ampliar las líneas eléctricas públicas toma entre tres y cinco años, un proyecto solar con almacenamiento se instala en cuestión de meses.
“El crecimiento de la nube no se detiene, y la red eléctrica nacional no tiene la capacidad para soportar esa demanda. Si las empresas no generan su propia energía, van a enfrentar apagones y costos altísimos”,
— comentó Daniela Torres, ingeniera en energías renovables consultada por CLIC Noticias.
El blindaje financiero
El esquema también protege las finanzas de las compañías frente a las tensiones geopolíticas globales y los cambios en las cotizaciones internacionales de los hidrocarburos. Al generar y almacenar su propia electricidad limpia en el mismo lugar donde operan, los centros de datos fijan un costo predecible y evitan las tarifas más caras de las horas pico.
“Sumar energía solar con baterías no es solamente una decisión ecológica, es una estrategia financiera elemental. Permite a los operadores blindar sus presupuestos ante los vaivenes en el precio de los combustibles fósiles”,
— explicó Ripoll.
La adopción de proyectos solares dedicados con almacenamiento marca una ruta clara para el futuro de la infraestructura tecnológica en el país. Al cubrir su propia demanda con fuentes renovables de respuesta rápida, los centros de datos aseguran su continuidad operativa y ayudan a modernizar el sistema energético nacional.
“La transición energética en México no vendrá de un decreto, sino de la necesidad de las empresas por garantizar su operación. El reto para el gobierno será regular este crecimiento para que no se convierta en un nuevo monopolio privado de la energía”,
— análisis de CLIC Noticias.



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