TULUM, Q. ROO. — La agresión en transporte público en Tulum escaló a un procedimiento administrativo. El Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO) suspendió la licencia y concesión de Fredy Renán Gamboa Acosta, integrante del sindicato de taxistas “Tiburones del Caribe” y titular de la concesión 805, por su presunta participación en la agresión física y verbal contra un conductor que prestaba servicio a través de una plataforma digital.
Los hechos ocurrieron la tarde del lunes 27 de octubre, en las inmediaciones del Parque del Jaguar, cuando José Ramírez, de 52 años, realizaba un servicio de transporte por aplicación. Según su testimonio, un grupo de sujetos, presuntamente integrantes de su propio sindicato, rodearon su vehículo e intentaron abrir la puerta mientras él se resguardaba en el interior.
“Yo ya no estoy para estarme golpeando en la calle, tengo 52 años. Yo entré con pasaje y salí con el mismo pasaje y su acompañante. Eso fue lo que originó el problema”,
— relató José Ramírez, quien también es socio concesionario de “Tiburones del Caribe”.
El incidente quedó registrado en un video difundido en redes sociales, donde se observa a varios hombres vestidos con camisas blancas rodeando la unidad e intentando abrir la puerta, mientras el conductor permanece en el interior. Ramírez aseguró que, tras el ataque, teme por su integridad y la de su familia, y señaló que la dirigencia sindical no se ha comunicado con él para escuchar su versión.
La respuesta institucional: “Actuar con firmeza”
El IMOVEQROO informó que, dentro de sus atribuciones, buscará aplicar las máximas sanciones legales, entre ellas la revocación definitiva de la concesión y la cancelación de la licencia del operador, con pleno respeto al debido proceso.
“Las agresiones y la intimidación son incompatibles con la prestación del servicio público. El Instituto actuará con firmeza ante estas conductas, sin distinción”,
— señaló la dependencia en un comunicado.
La decisión fue notificada a la dirigencia del Sindicato de Taxistas “Tiburones del Caribe”, que de acuerdo con el Instituto expresó su respaldo a las acciones institucionales. El IMOVEQROO reiteró que prestar el servicio de transporte implica una responsabilidad con la ciudadanía y que su deber es garantizar condiciones de seguridad y un trato digno para los usuarios.
El trasfondo: la disputa por los pasajeros
El caso de la concesión 805 no es un hecho aislado. Ocurre en medio de la incorporación de plataformas digitales como Uber al servicio de transporte en Tulum, una alternativa a la que algunos concesionarios han comenzado a sumarse para ampliar sus ingresos. Sin embargo, esta modalidad ha generado diferencias internas entre los propios taxistas, divididos entre quienes respaldan el uso de aplicaciones y quienes mantienen una postura contraria.
“La llegada de Uber a Tulum ha generado una fractura al interior del sindicato. Los concesionarios que se suman a las aplicaciones son vistos como traidores por sus propios compañeros. Esa tensión es la que está derivando en agresiones”,
— señaló Carlos Uc, analista de movilidad en la Riviera Maya.
No es la primera vez que “Tiburones del Caribe” queda bajo señalamiento. En noviembre de 2025, un conductor de InDriver denunció ante el IMOVEQROO haber sido amenazado por taxistas de esa agrupación en la zona hotelera de Tulum. El caso de la concesión 805 se convierte así en una prueba para la autoridad de movilidad, que en el norte del estado ha enfrentado durante años la resistencia de los sindicatos a la llegada de las plataformas digitales



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